El señor de la tienda.
Ahí está él: detrás del mostrador, viendo la televisión, respirando, viviendo, existiendo. Buenas tardes. No responde. Sabe que ha entrado un ser ajeno a su tienda, un extraño, un desconocido, un comprador, el ente que le infla los bolsillos, el yo. Observa mis movimientos de reojo, supongo que piensa que voy a robarle. ¿Cuánto cuesta? -le enseño un paquete de galletas- Seis pesos -responde con enfado- Camino hacia él con el billete de veinte pesos que he sacado del bolsillo de mi pantalón y claro está, con el paquete de galletas. Me ve con insistencia. Aquí tiene -le entrego el billete- ¿Algo más? -me pregunta con su voz gruesa- No, gracias. Me ve directamente a los ojos durante cinco segundos (los he contado) y yo trato hacerlo pero, no puedo, sus lentes me distraen y obstaculizan el juego de miradas retadoras. Toma el billete de veinte pesos, comienza a darme el cambio. Cuatro monedas de un peso, diez pesos. Una moneda de diez pesos, veinte pesos. Nuevamente me ve fijamente a los ojos con los suyos tan expresivos, dicen que me desea la muerte. Yo le digo a sus lentes que ojalá y lo asalten. Gracias. De nada.
annie
13 claustrofobicos:
Ah! Esos ejemplares tan encantadores como suelen ser los tenderos . . . lástima que quedan tan pocos . . .
I nice son-of-a-bitch ñ_ñ
Cheers...
jajja estaba dispuesto a escribir mi comentario cuando lei con atención cada línea de la advertencia tan explicita de Tyler... .. ´ciao.
Odio a los señores de las tiendas, pero odio más a los clientes hijosdeputa :).
Un beso annie
Qué daban en la Tv?
No debería desearle mal al tendero, así no importa nada de eso, claro que yo también me equivoco.
Una de Tarantino tal vez.
A mí me pasó algo muy similar ayer, en una cafetería Starbucks. El chamaquito que me atendió fue muy seco al principio, pero cuando regresé por un cuernito después de unos minutos, fue un amor de persona, así que me dejó perplejo. Quizás la sequedad del principio fue involuntaria, o no tengo la menor idea.
Los tenderos ancianos son más amables aunque irritantes cuando te quieren hacer la platica.
mejor pidele fiado
y son ultrairritables con los cochinos niños. se la pasan preguntando el precio de las cosas, ¿asi quien no se va a desesperar?
la mayoria del tiempo a mi me han salido señores de tienda amables.
Pero con tu blusita de niña buena, hasta te dice "mi hija" :)
yo me hubiera echado a correr, antes de haberle tirado als cosas del estan y haber empujado a la botarga del Simi, jeje XD.
llevo casi toda mi vida atendiendo personas por que mi papá tiene una paleteria.
Claro que hay personas que me sacan de mis casillas y trato de atender con una sonrisa hipócrita. Los niños y las mujeres de algunos pueblos de mi tenencia son los que me cagan mi paciencia. Y sí les deseo que mueran, aúnque como no piensan en otra cosa que no sean "fresc" no piensan en que me roben.
Chao.
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