Toallas sanitarias. Papel sanitario.

Una mujer va a la tienda de la esquina y compra un paquete de toallas sanitarias. El tendero mete el paquete dentro de una bolsa de papel o en doble bolsa de plástico y evita a toda costa ver los ojos de la mujer porque sabe que si lo hace, ella verá en sus ojos las palabras llenas de compasión: pobrecita, está menstruando. La chica en cuestión sale asustada de la tienda con sus toallas sanitarias bajo el brazo. Camina lo más rápido posible antes de que cualquier alma en pena la vea y la señale mentalmente mientras piensa: pobrecita, la sangre le brota de entre sus piernas.
Días después la mujer regresa a la tienda. Compra papel sanitario. El tendero la ve con gusto y sabe que no hay necesidad de poner el papel sanitario dentro de una bolsa. La chica le da las gracias. Sale sonriente de la tienda caminando con seguridad. Cualquier alma en pena que la viera pensaría que la chica ha tenido el mejor día de su vida y pensará: Qué bien, va a limpiarse el culo.

Un mes después el esposo de la mujer va a la tienda a comprar toallas sanitarias. Entra a la tienda y toma el paquete. El tendero le cobra y lo ve con una sonrisa picara. Hace lo mismo que con la mujer: pone el paquete de toallas sanitarias dentro de una bolsa de papel o en doble bolsa de plástico. El hombre sale de la tienda temblando por el nerviosismo que le provoca el cargar una bolsa con semejante contenido y camina rápido antes de que cualquier alma en pena lo vea. Esa alma en pena sabrá lo que carga pues no será difícil de adivinar: nerviosismo, pasos largos, mirada asustadiza y cara pálida. Todo eso le llevará a pensar: pobrecito, su mujer está menstruando.
Una semana después el hombre regresa a la tienda. Va a comprar papel sanitario. Cuando lo paga, el tendero ni siquiera lo ve. Su actitud es indiferente hacia él. Le cobra el papel sanitario y espera a que se marche el hombre. Ni siquiera le pasó por la mente poner el papel dentro de una bolsa, no es necesario. El hombre sale de la tienda y camina con el papel sanitario bajo el brazo. Reflexiona sobre la vida, sus mejillas se ven saludables y camina pausadamente. Si un alma en pena llegara a ver cuanta felicidad irradia este hombre, pensará: Que bien, va a limpiarse el culo.

annie

13 claustrofobicos:

Caelo Vesperascente dijo...

¿Y si compro los dos?

Leslo dijo...

El pasillo de las toallas femeninas del super es tan extraño como una dimension desconocida en donde los empleados y las personas cercanas te miran y piensan: pobrecita esta menstruando.

Arte dijo...

Chale.. de todas todas la llevamos de perder..

Jaime Rivera dijo...

¿Y si lo que van a comprar son condones?

Elvis Carrot. dijo...

Já, como te dije alguna vez, a veces hasta enrollan las toallas en papel periódico. Patético.

«danito» dijo...

uuuuuy! Éste me gustó asi como para hacer un corto, de esos animados, con personajes dibujados a lápiz, iluminados con colores berol, de esos que ganan premios en los festivales de paises europeos y que pasan antes de las peliculas en los cines.

ei

Chavaluria dijo...

Por eso nunca compro toallas sanitarias

Lou dijo...

Por eso siempre le pido a mi hermano que me compre las toallas.

A él le vale un carajo si su hermana menstrua, él no tiembla; al contrario, se enorgullece de que su hermana -por fin- sea una señorita.

Lamia dijo...

jajajajaja
hay gente a la que si le da pena vender o comprar papel higienico.

Saludos!

NaCoMan dijo...

ya me conoces
me da igual si no me dan una bolsa o no, si compro condones, que no me den bolsa ni nada, que todos sepan que soy chingon, si compro rollo, comprare del mas suavecito, para que sepan que cago dinero, si compro toallitas femeninas, no son para mi, todos saben que los hombres no menstruamos

Baruc dijo...

Estas enamorada de un tendero? o los odias?

Jennifer dijo...

A mi nunca me ha dado verguenza el estar sangrando entre mis piernas.
Voy al supermerdado y las hecho como si nada, un topo voltea a verme con ojos de idiota y le dedico la mas anchas de la sonrisa con mi paquete en mano....

Saludos, Jenni.

Angry Kitten dijo...

Antes me daba pena, hasta que comprendì que:

1.- La gente tiene sus propios problemas y no tiene por que andarse fijando si mi endometrio se esta cayendo.

2.- Que chingados? Todas las mujeres menstruan (o lo hicieron o lo haràn) y ambos sexos cagamos.

Desde ese dìa me da mucha risa comprar toallas, tampones o condones ^^