Mi vida está llena de momentos hilarantes, tanto que se pueden llegar a ver como deprimentes y, una muestra de ello es algo que se convertirá en una constante en mi vida.
Por mi nueva casa, pasa el tren.
Nada de risa hasta al momento, incluso parece divertido ver como pasa a una velocidad lenta, haciendo un ruido emocionantemente musical, exaltando mi corazón por que me parece divertida la idea de subirme a el y dejar que me lleve a un lugar extraño para mi.
Pero todo esto cambió hace un par de días. Un buen día en el que conversando con una de las chicas que también vive aquí me dijo: Cuando quieras ir al oxxo en el día vete por abajo, hay sombra y está el camino parejito y pues ya en la noche vete por arriba por que en la noche a veces el tren se queda ahí parado y hay ocasiones en la que trae indocumentados y se escucha muy feo como te gritan, a mi me da miedo.
[Nota aclaratoria: El oxxo queda bien pinche lejos de mi casa, "por arriba" implica subir y bajar, esto quiere decir que hay muchas "lomitas" en esta colonia, lo que hace un poco más cansada la caminata, "por abajo" es un camino completamente recto, largo, pero no hace cansada la caminata. El camino recto está junto a las vías del tren.]
Para que yo pueda tomar el camión que me lleva al averno del saber, tengo que cruzar las vías del tren, de ida y de regreso, en la noche no hay foco por ahí, así que lo único que ilumina más o menos el camino son las luces lejanas de las casas.
El día en el que ella me hizo esa advertencia, lo estuve maquinando durante todo el transcurso de la tarde en mi mente. Indocumentados, tren parado, de noche, indocumentados, tren parado, de noche. Toda la jodida tarde estuve pensando en ello, tanto que llegué a la conclusión de que como tengo tanta pinche buena suerte, cuando tuviera que cruzar de noche las vías del tren, ahí iba a estar parado: saldrían los indocumentados, zetas, salvatruchas, et's, Leonardo Dicaprio, la virgen de Guadalupe, tigres, leones, gatos, todo un ejercito que haría un festín con mi cuerpecito tierno, joven e inmaculado.
Me bajé del camión, caminé lo que tenía que caminar y, justo antes de llegar a las vías me dí cuenta de que alguien había olvidado ahí unas cajas enormes que tapaban mi visibilidad, no se veía el otro extremo, cajas, cajas, cajas y más cajas acomodadas en linea recta, con un orden perfecto, uno que otro espacio libre que dejaba entrar un poco de luz del otro lado, cajas, cajas, cajas.... ¿CAJAS? ¡ESO NO SON CAJAS! ¡ES EL TREN! ¡MALDITA SEA! ¡TODO POR CULPA DE MI MENTE! ¿POOOOOR QUEEEEE? ¿POR QUE ME HACEN ESTO SI NI SIQUIERA HE LEIDO EL LIBRO DEL SECRETO! ¿¡ESTO ES UN CASTIGO DE TLALOC!? ¡QUIEREN QUE LEA ESE JODIDO LIBRO! ¡NOOOOOOOOOO! ¿QUE VOY A HACER? ¡SI VAN A HACER UN FESTÍN CON MI CUERPECITO TIERNO, JOVEN E INMACULADO!
Entonces, pensé que sería una buena idea sacarle por completo la vuelta al tren. Pésima idea. Era demasiado, me tardaría una eternidad en hacerlo y era preferible invertir ese tiempo en caminar hacia la luna. Saqué mi celular y le llamé a la chica de aquí...
ring-ring!
chica relajada.- bueno?
annie llorona.- ¿Como jodidos le hago si está el tren parado?
chica burlona.- JAJAJAJAJA ¡Te lo tienes que brincar mensa!
annie preocupada.- ¿Qué? ¿Cómo?
chica relajada.- Pues si... por donde se unen los vagones, si cabes por abajo, pues por abajo.
annie llorona.- ¿WTF? ¿Tú lo has hecho?
chica relajada.- Sí, nada más que rápido por que, que tal si se empieza a mover, pues ya no vas a poder cruzar.
annie enojada con el mundo.- Me lleva la mierda.
Clap (colgamos)
Y ahí voy yo, en medio de la oscuridad de la noche, con el corazón excitado, pensando en los indocumentados, zetas, salvatruchas, et's, Leonardo Dicaprio, la virgen de Guadalupe, tigres, leones, gatos, en todo el ejercito que haría un festín con mi cuerpecito tierno, joven e inmaculado. Y crucé el tren por donde se unen los vagones.
Oh! que gran hazaña! Me sentí grande y fuerte sin haber tomado cal-c-tose, un mundo nuevo se abrió ante mis ojos. Pensé que sería la única vez que me pasaría algo así. Es como cuando piensas que un obstáculo se cruzó en tu camino (cualquier tipo de camino) y piensas: ya lo crucé, prueba superada, nunca más me pasará, por que la crucé y soy tan invencible que Arnold Swazeneger me la pela. FAIL
Ayer, me bajé del camión, caminé lo que tenía que caminar, y si, todo el día estuve pensando en el jodido tren, pero esta vez, lo puse a mi favor: Cuando llegue, no va a estar el tren y voy a caminar por ahí como si nada pasara, hasta tendré tiempo de bailar con las plantas muertas que están por ahí , platicaré con las piedras y me sentaré en medio de las vías por un rato mientras fumo un cigarrillo y formo aritos de humo, después creo que me aburriré y partiré a mi casa. El tren no va a estar.
¡Y todo era perfecto! NO ESTABA EL TREN. El ambiente olía a dulces, por mis venas corría chocolate caliente, comencé a tararear una canción de Tatiana, todo era maravillosamente mágico, extraordinario, como una película donde los buenos siempre ganan y los malos se ponen a llorar.
Pero, cuando llegué al punto en donde tengo que comenzar a descender para cruzar las penumbras... Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii... una enorme luz encandilaba mis bellos ojos, cajas, cajas, cajas, ¿Por que tantas cajas en movimiento? NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO ¡ME LLEVA LA MIERDA! ¡EL TREN! Y mientras de mi boca salían gritos desgarradores, mis mejillas se llenaban de gruesas gotas de lágrimas de sangre, así que saqué de mi bolsa un cigarrillo, lo prendí y me senté en la banqueta a ver como pasaba el tren, hasta que se detuvo, me levanté. Y en esta ocasión, pasé por abajo.
Nada del otro mundo, es como tomar agua todos lo días... Snif, el mundo me odia y no quiere que sea ni siquiera medianamente feliz.
annie