Sombras

Las sombras deberían de tener un día de descanso. Siempre siguiéndote a cada paso que das. No reclaman cuando las ignoras dándoles la espalda, ni cuando caminas entre luces y ella tiene que dividirse en cuatro tú más. Te sigue en el fango, entre las piedras, huele las flores que están en el piso por ti. La llevas a tu lado como si fuera tu amiga fiel pero jamás te atreves a saludarla por que siempre está en el piso haciéndote quedar mal ante ti mismo por que te muestra que bien lucirías si fueras más delgado o más alto. Pero, aquí viene la peor parte, cuando te demuestra que no eres más que un simple ser humano capaz de reflejar en el piso esa pesadumbre que te fatiga día con día. Le escupes y le maldices. La ignoras a cada paso que das y ella sufre por tu desprecio desmesurado. Eres demasiado egoísta por no pensar que ella se cansa cuando tú caminas demasiado a prisa y ella tiene que acelerar su paso para que no la dejes atrás. Jamás te pide algo a cambio, ni un dulce ni un poco de agua; y, aunque te lo pidiera ¿Que más da si nunca te tomas la molestia de escucharla? Si ella pudiera, le gritaría al mundo todos aquellos secretos que entre susurros dejas escapar de tus labios cuando caminas completamente solo, podría imitar todas las caras que haces cuando estás enojado, cansado, triste, feliz, ilusionado y fácilmente te convertirías en el hazme reír de todo el planeta mundo. Deberías de tener consideración con ella por que jamás te abandona, incluso en los días nublados aparece distorsionada, pero tú dentro de tu vanidad, no te das cuenta de que por lo menos te dio los buenos días. Cuando te toma por sorpresa en algún sitio fuera de lo común, te asustas y ella solo se limita a sonreír por la tristeza que le provoca el solo ser un susto momentáneo ante tus ojos y no tu eterna acompañante.
Pobrecitas ellas.

annie

A veces se quiere decir tantas cosas, y no te bastan todas las palabras conocidas y desconocidas para expresar todo lo indecible. Te sumerges en un mar de letras y tratas de acomodarlas a tu antojo. Pero no, no es suficiente. Caminas y retrocedes. Encuentras y pierdes. Saboreas la comida sin comerla. El 75% de tu cuerpo es agua pero jamás has tomado tanta. Pierdes tu tiempo pensando en todo lo que podrías hacer y no mueves ningún dedo para hacerlo. Observas a la gente y ellos te observan a ti. Te inventan un pasado, un presente y se toman la molestia de predecir tu futuro. Lees, escuchas, ves, sientes y no comprendes nada de lo que perciben tus sentidos. Sientes como el aire acaricia tu cabello, el sol quema tu piel y el frío entra en tu cerebro. Sueñas que estás despierto, despiertas soñando. No pasa nada si te das cuenta de que todo funciona. Contienes la respiración antes de entrar a un túnel. Pides un deseo, dos y en el tercero piensas que, como los anteriores, no se hará realidad. Miras el reloj, aprecias cada una de sus partes, te enamoras de todas ellas y piensas que solo por eso, el tiempo se ha detenido a tu favor. Hoy es día de que la gente te conozca como un alcohólico sin haber tomado un poco de licor. Besas tu mano, abrazas la almohada y le haces el amor a tu cama. Reflexionas. Como si no lo supieras ya. No hay nada de nuevo en eso. ¿Quieres algo nuevo? Avientate de un avión sin paracaídas y verás que esa novedad te sorprende al instante.
¡Los tomates! ¿Quien carajos se llevó los tomates?

annie

Ja Ja, Jii Jii Jii Jii

Los chismes corren como pólvora. O debería decir: ¿Las cosas siempre salen a la luz? Bah! Como sea, yo aún me entero de cosas muy interesantes, tan interesantes que bien son dignas de publicarse en el periódico mural de alguna escuela primaria en desarrollo, obviamente yo misma me he encargado de que algunas personas del pasado se queden ahí, en el pasado, sin saber nada, absolutamente nada de mi persona, pero los planetas siempre se alinean de una forma tan comica que es posible que yo si me entere de las cosas que han acontecido en la vida de estos pobres extras de mi vida. No voy a mentir diciendo: Todos los días por las mañanas abro la puerta y ahí está, el mensajero que viene con una tonelada de diarios en donde se explica a detalle la vida de cada uno de los individuos que en algún momento compartimos un cachito de novela que es mi vida y un cachito de novela que es la vida de ellos. (Dios! adoro estas cosas que parecen eufemismos pero no lo son!)

No, eso jamás me ha sucedido y creo que jamás sucederá, pero temo admitir que si llegara a pasar, leería a detalle cada una de las cosas que se hayan escrito ahí, ¿Que? Es el chisme natural que corre por las venas de todos los individuos que habitamos en este planeta mundo. El gusanito de la duda nos acosa a tal grado que caemos en la vulgaridad de acordarnos de gente que en nuestro pasado jamás consideramos tanto y que aún en nuestro presente, no causan relevancia alguna. Así es esto, cuando te enteras que a menganito lo violó un perro, te carcajeas por que cuando lo conociste jamás imaginaste que algo así le sucedería en su fructífera vida. Esto también aplica a todas aquellas compañeritas que tuviste en la secundaria, preparatoria, incluso en la primaria y que ahora, hacen el papel de madre de no uno, si no de hasta tres niños y tu sigues solo como lapa, sin familia, ni siquiera con una persona con quien imaginar que procreas hijos así como tus compañeritos del pasado, te preguntas que es lo que estás haciendo mal, tal vez y solo tal vez la televisión te ha educado tan bien que siempre recuerdas los comerciales de condones que ponen después de las diez u once de la noche por que antes de esa hora, hay niños inocentes que solo tienen sed de matar gracias a los juegos de playstation, xbox y demás consolas que te sepas, viendo la tevé.

Tus compañeros del pasado se han casado, tenido hijos, divorciado, juntado, en la cárcel, en el manicomio, se han cortado las venas, se han drogado, se alcoholizan con la prostituta de la esquina, se alcoholizan con los amigos, se aparean con la prima de su novia; hacen muchas cosas parecidas a las que tu haces, pero la pequeña, gran y enorme diferencia es que las han hecho ellos, y tú no estuviste ahí para verlo, solo te enteras por voces distorsionadas de tales hechos, y es aquí cuando los servicios de "redes sociales" hacen su gran aparición iluminando tu camino del chisme natural.

Yo sé, que tú queridísimo lector, no sabes de lo que te estoy hablando, no conoces el concepto de chisme por que jamás has hecho algo que te confirme como tal, sé muy bien que tu mente solo está ocupada en el presente y en el utópico futuro, soy demasiado comprensiva, tanto que, por eso, como yo si se lo que es el chisme y tengo experiencia en enterarme de cosas no relevantes en mi vida, que no me importan, ni afectan mi respiración. Hablaré por experiencia propia, ok?

Primero que nada, es necesario exponer cuales son las redes sociales y para que son, rápidamente me fui corriendo a google y le pregunté: "Oh! señor google! tu que eres tan grande y benévolo me gustaría que me dijeras que es una red social!" Después de que le pregunté, me dijo: "Niña! largo de aquí! Ve a preguntarle a la señora wikipedia, ella te ayudará a que dejes de ser una jodida ignorante!" Entonces la señora wikipedia me explicó a detalle y obviamente, yo le entendí todo, pero como ya les dije, soy una persona demasiado comprensiva y ustedes mis queridísimos y adorados *les pellizca los cachetes* lectores a veces no entienden el lenguaje rimbombante que nosotros los intelectuales de pacotilla utilizamos. Ok! Una red social te sirve para muchas cosas, las principales son:
  • Para nada.
  • Para nada.
  • Para presumir lo bien que te la pasaste en la peda del jueves del mes pasado en el año de la rata, donde cotorreaste con un chavo bien guapo!!! Y tus amigas y/o amigos pendejos que no fueron se perdieron de todo... y de pasársela tan chido ~sigh~ como tu!!!! Y como se enteran de todo esto? Por que puedes subir fotos de la mega peda del año. NO MAMAR
  • Para tener contacto con tus amigos de fiesta, de la escuela, conocidos, familiares (¿?) y... lo más escabroso de todo: TU PASADO. *tono de cuéntaselo a quien más confianza le tengas*
Esta muy claro que hablo del facebook. Ok, antes de que todos comiencen a llorar como nenitas, les voy a decir que no estoy en contra de el, ni de los usuarios, ni de como lo utilizas, si eres demasiado susceptible como para tolerar estas letras deprimentes, ya no leas nada, por que no podrás dormir durante diez años enteros a raíz de este escrito, ándale! algo así como las cadenas piteras que en algún momento de tu vida llegaron a tu correo.

El facebook es el que sacia tu hambre y sed de chismes candentes recién saliditos del horno, por ahi me he enterado de cosas interesantisimas, veo como ha cambiado la gente para bien y para mal, quienes se han encargado de sobre poblar un poco más el mundo, como se la pasan re bien en la peda de perenganito que es primo del amigo del tío del abuelo del papá de la hermana de ellos, su correos, sus faltas de ortografía garrafales, a donde se van a ir de vacaciones, ya saben... todas esas cosas para que los secuestren en este instante si ningún problema.

Gracias a la madre naturaleza, yo ya no me parezco a lo que era cuando estaba en la prepa, secundaria, primaria, es decir: soy un ser desconocido para ellos, por eso, cuando agrego a gente de mi pasado, ellos no saben quien soy, piensan que soy el hada de los dulces, una muñeca de porcelana que me voy a ligar a esa ristra de pendejos o una puta barata que agrega a las señoritas por que lo que quieren es bajarle el novio a la chica en cuestión. Sí, también para eso sirven las redes sociales, para hacer paranoica a la pobrecita gente.

El punto es que, una vez que te enteras como le va a todas aquellas personitas, te entra la risita nerviosa, recuerdas por que no les hablabas y te carcajeas por que simplemente no son mejor que tu. Aaaaaaamen.

Ahora, ponte a orar al dios que te venga en gana por que, todo lo que subes en el fb ahí se queda, PARA SIEMPRE, tu información, tus fotos, todo se lo come aunque lo borres... Es lo malo de no leer las letras chiquitas, verdad? jijiji jojojo jujujuju

annie

PD. Quiero un cigarro, mis manos tiemblan y por eso pienso solamente incoherencias.
PD2. Ningún personaje literario fue afectado en este escrito.
PD3. Esto es una prueba fehaciente de que tengo un facebook y me siento bien cool por ello, por lo tanto, este escrito puede ser utilizado en mi contra, pero si gustas, puedes pasar a la recepción y ahí nos arreglamos.
PD4. Ya no hay posdatas.

Creo que por el momento no tengo sentimiento alguno o simplemente me engaño a mi misma diciéndome eso cuando en realidad escondo el tumulto de sentimientos que llevo dentro.

annie

Elevador

Tengo que aceptarlo, me atemoriza subir y bajar las escaleras de cualquier puente peatonal. No sé a que se deba este miedo tremebundo, en cuanto me bajo del camión pienso: carajo, aquí está el puente que entrelaza y entrecorta un poco mi camino, sobre la avenida, ahora si se caerá? Pues que se caiga! no me importaría morir por la caída, que me atropelle un auto por que no pueda frenar, lo que sea que pase. Pero no tolero tener que subir las escaleras.

Primer escalón, siento como el puente esboza una sonrisilla pícara con un toque de burla, tratando de aguantar las carcajadas estridentes que quiere expulsar. Ha sentido mi presencia y el disfruta del temblor de mis piernas, goza al sentir como me sostengo con fuerza del pasamanos mientras recito en mi mente: No, por favor no.
La gente sube y baja como si nada, como si estuvieran caminando en un hermoso valle que los conduce a la felicidad, suben corriendo, bajan a prisa, suben cargando cosas pesadas, bajan saltando dos escalones y yo, subo a toda prisa con gran lentitud para no caer, tropezar o lo que sea que me fuese a pasar ahí.

Ahora, me siento mucho mejor, ya estoy sobre lo que es el puente en sí. El camino estrecho que bien se puede confundir con un tunel lleno de hoyos que poco a poco se han ido tapando por los anuncios de unas cuantas cosas, me siento cinco metros más alta que los demás, veo los coches que pasan bajo el puente a una velocidad verdaderamente obscena, digna de derribar a una estampida de elefantes rosas que están en la siguiente parada. Pero mi corazón no deja de latir ante la excitación que me provoca el siguiente gran encuentro. Me agarro del pasamanos y nuevamente mis manos comienzan a temblar, mis pies no los siento seguros y el aire se lleva las carcajadas del puente.

Uno, dos, tres, cuatro escalones. Me voy a resbalar Cinco, seis, siete, ocho. Me voy a desintegrar con la caída. Nueve, diez, once, doce. Una pareja de enamorados. Trece, catorce, quince... No se como se escribe el número 16. Es más fácil poner el nombre, que escribir su nombre completo, con apellidos, apodos y significado literario. Me perturban esas escaleras, pero más me perturba que siempre las cuento. No se con que afán lo hago, números, números y más números. En la escuela, en el reloj, en el horno de micro ondas, en el clima, en las paginas de los libros, en las cuentas que pagar, en el tiempo, en el metro, en la biblia, en los carros, en las placas, en las credenciales, en las canciones, en las escaleras.

Ya no hay ningún otro puente por el que tenga que caminar, mi camino se torna plano y lleno de floclore. Muchachos que van tarde a sus clases, tenis rojos, zapatos limpios, blusas primaverales, árboles grandes, secos y viejos, carros, camiones, chicas que coquetean con el chico que va pasando, sonrisas extraviadas, ojos hinchados, pensamientos llenos de cacofonías, personas sonrientes, el señor que vende dulces que una vez me prestó dinero para el camión y que ya no me habla por que ahora su esposa lo acompaña todas las tardes; intercambiamos miradas llenas de complicidad, rápidamente repasamos en nuestra memoria los tiempos en los que salía de clases y le compraba un cigarrillo mientras intercambiabamos secretos de estado, representando a la perfección el papel de dos extraños que hablan de cosas conocidas. Su cabello que refleja unos cincuenta años de edad o más, su pasado lleno de eventos afortunados y desdichados. Me sentaba en la piedra enorme que está junto a su puesto, platicabamos y platicabamos, pasaban los segundos, minutos, incluso horas en las que entre miradas decíamos más de lo que hablabamos.

Pero ahora, ya ni siquiera le puedo contar que me persiguen las carcajadas del puente, que el se ríe por que sabe que al día siguiente regresaré y será lo mismo, como si nunca nos hubiéramos visto, como si fuera la primera vez en el que yo desfilo entre sus escalones con nerviosismo y pies de plomo, tratando de disimular mi risa nerviosa para que no se de cuenta de la locura que me provoca sus horrendos y bellos escalones.

annie

Legado

Considero que los puntos suspensivos son los más hermosos, misteriosos y excitantes de todos los signos de puntuación...

annie

Zapatitos

Soy pobre y por consecuencia, no tengo muchos zapatos. Eso es triste ya que bien se puede decir que soy un remedo de mujer por que, mientras las chicas de mi edad tienen zapatos de distintas altitudes, tamaños y formas, mis pobres pies siempre traen los mismos zapatos aburridos, desgatados e insípidos.
Odio mis zapatos por que siempre me recuerdan cada uno de los lugares por los que he transitado con ellos puestos, no se por que insisten en recordarme las emociones pasadas que en este presente ya no importan.
Por eso, cuando voy caminando, camino con la frente en alto para no ver mi pasado al agachar la mirada y no sentirme culpable, miserable y deshonrada al ver reflejado en mis zapatos mi rostro carcomido, igual que mis tristes y venerables zapatitos de muñeca. Aún así, camino con la frente en alto por que me siento orgullosa de ese pasado perturbador, tanto así que por eso miro con desdén mis zapatos, pero esas son fanfarronerías y un intento nulo por ignorarlos.

annie

Las personas tratan de dar respuestas complicadas con tintes filosóficos a las preguntas más sencillas y simples que se pueden hacer. Si se pregunta por tomates, responden con explicaciones metafísicas sobre la existencia de los limones. Explicar la existencia de los limones no viene al caso y en ocasiones, tampoco el preguntar por tomates.

Brindemos por nosotros.

annie

¿Alguna vez han comido barritas? Si! esas galletas (¿?) que están como que muy pastosas, suavecitas que cuando comienzas a morderlas sientes que no estás mordiendo una galleta en si, si no que piensas que estás mordiendo la almohada reina de las galletas, sientes como poco a poco se empiezan a pegar en tu paladar, dientes, lengua; deja en tu lengua la sensación de haber ido a lamer la tierra recién mojada por la lluvia, no escuchas ruido alguno por que no tiene razón de crujir y si lo hiciera, bien sabrías que es una galleta usurpadora y no una jodida barrita.
Barrita que se siente demasiado jodida por que espera con ansiedad que alguien la desnude a ella y a su pareja, pero, por si no lo sabes, cuando sacas a una barrita de su empaque comienza a gritar silenciosamente que no, que por favor no le hagas daño por que no quiere dejar a solas a su otra pobrecita noviecita, pero tu no tienes piedad, la sacas, la masticas, haces añicos sus extremidades y para burlarte más de la situación dejas un poco de su esencia entre tus dientes para que la otra pobrecita barrita vea de lo que eres capaz. Asesinaste al gran amor de su vida. Pobre barrita ella gimotea y gimotea por que jamás volverá a ver su acompañante que le daba el beso de las buenas noches. Con la que contuvo la respiración durante mucho tiempo hasta que llegaron a tus manos, las dos pobres barritas esperaban tu llegada, el día en que las dejarías libres y las encaminarías al motel donde por doscientos cincuenta pesos podrían disfrutar de sus cuerpos en un lugar mucho más amplio, donde se les permitiera experimentar con todas las posiciones que vienen en el kamazutra.
Eres cruel y te burlas de la pobre barrita que ha quedado sola, la sacas del empaque y ella te dice que acabar con su vida es lo mejor que podrías hacer por ella por que no quiere pasar el resto de sus días en soledad, sin el gran amor de su vida que tú, un desdichado, ha matado. Poco a poco te comes su cabeza, no queda nada de su cerebro, ya no piensa, no puede hablar. Su ultimo pensamiento fue: por fin estaré con mi adorada barrita. Saboreas su dulce muerte. Tiras el empaque y sonríes ante el pensamiento de que eres el villano de un melodrama. Malvado.

annie

Querido blog:

La señora con la que ahora vivo adora los libros de superación personal. Todo el día habla de ellos conmigo. Mi madre tiene la culpa de que ella sepa que soy una persona que se masturba con los libros, que platico con ellos, que me encanta cuando vamos a cenar y me roban un beso, el aliento y mi corazón.
El primer día que llegué de la escuela ella estaba en la cocina viendo la tevé, comenzó a hacerme plática y poco a poco encaminó la conversación hacia los libros. Hacia los libros de superación personal. Fue a su habitación y regresó con tres libros en la mano, entre ellos estaba el de "El Secreto", acto seguido me dijo algo mas o menos así: Mira, es para que los leas, este (señalando el libro del secreto) es mi libro favorito y te ayuda mucho en la vida.
Los tomé, los observé, leí el nombre de cada uno. Todos eran de superación personal y, como bien sabes blog querido, a mi no me gustan los libros de superación personal. Imagínate nada más: si todos leyeran un libro de superación personal, que sería del mundo?
Ahora, todos por lo menos alguna vez leerán un libro de superación personal, tomarán algunos tips, los escribirán en un post it mental, los repasarán unos diez días y después, lo olvidarán y volverán a ser las mismas personas que eran antes de leer ese libro. Es algo más o menos como sucede con la Biblia, con el Corán, con las noticias y las telenovelas.
No quise hacerle el feo a sus libros, así que dije automáticamente: Los voy a leer y después se los regreso.
Comencé a leer el libro del secreto... sólo las primeras quince paginas y ya se de que se trata, cuál es el gran secreto. Ya sé que todos los orates importantes del pasado tenían conocimiento de ese secreto pero que, como eran unos egoístas que solo se dedicaban a ver como caían las manzanas de los árboles, enamorarse platónicamente, escribir de amores insufribles, iluminar el mundo, pensar en la relatividad de las cosas y demás actos poéticos no revelaron al mundo cuál era ese enorme secreto que cambiaría a la humanidad incluso, a los extraterrestres.
El gran secreto* fue revelado ante mis ojos de una forma demasiado ruin y no he continuado con el libro. Creo que no es necesario, ya sé el secreto. ¿Que más? Lo demás lo puedo encontrar en cualquier otro libro o si gustas, en los programas matutinos.
Hace días llegué de la escuela y la señora se acercó a mi con una sonrisa de oreja a oreja, me preguntó lo que se pregunta cuando uno regresa a casa después de sus obligaciones* para después encaminar su conversación al gran libro maestro que me había prestado.
Me preguntó que si ya lo había comenzado a leer y le dije que solo un poco, después se acordó de que no es la única a la que le gustan los libros y me preguntó: ¿Que te gusta leer?. Respondí amablemente que literatura. Sonrío y me dijo: Los libros de superación personal también es literatura. No quise agregar algún adjetivo calificativo a esa afirmación, me quedé callada y después prosiguió: ¿Que autores te gustan? Jamás pensé que su mente se turbaría tanto después de escuchar mi respuesta, mi respuesta la di con un tono amistoso y como si no fuera nada del otro mundo: Son varios pero por mencionar alguno, Marques de Sade.
Su cara cambió de aspecto, su sonrisa se distorsionó un poco y guardó silencio.
Desde entonces, no hemos hablado de libros. A lo mejor quedó impactada por que le mencioné un autor que no conoce. Es lo que me gusta pensar, no quiero imaginar que ahora en su mente se ha formado la idea de que yo soy una perturbada sexual.

annie