He acusado a mi jefe de hostigamiento. Acoso sexual. Intentó tocarme la nariz. He de aclarar que mi nariz es la zona más erógenea de mi cuerpo. Si me tocan la nariz, aunque sea con la punta de un dedo, me corro. ¡Imaginen que un hombre toque mi nariz! ¿Estornudar? Ni hablar. Además, los óvulos habitan dentro de mis fosas nasales, por eso me sangran tanto. ¡Dios santo! ¿Cumshoot? Gracias, no. ¡Un embarazo no planeado en mis pulmones! ¡Semejante fenómeno sería! Y luego, viene mi jefe con su sonrisa retorcida llena de masilla pidiéndome que por favor le deje tocar mi nariz. ¡No! ¡Aléjese de mí! ¡Nadie quiere tener un orgasmo desafortunado!

annie

Más de Henry Miller

Es así… Hay coños que ríen y coños que hablan; hay coños locos, histéricos, con formas de ocarina, y coños lujuriantes, sismográficos, que registran la subida y bajada de la savia; hay coños caníbales, que se abren de par en par como las mandíbulas de la ballena y te tragan vino; hay también coños masoquistas, que se cierran como las ostras y tienen conchas duras y quizás una perla o dos dentro; hay coños ditirámbicos que se ponen a bailar en cuanto se acerca el pene y se empapan de éxtasis; hay coños puerco espines, que sueltan sus púas y agitan banderitas en Navidad; hay coños telegráficos, que practican el código Morse y dejan la mente llena de puntos y rayas; hay coños políticos, que están saturados de ideología y niegan hasta la menopausia; hay coños vegetativos, que no dan respuesta, a no ser que los extirpes de raíz; hay coños religiosos que huelen como los adventistas del Séptimo Día y están llenos de abalorios, gusanos, conchas de almeja, excrementos de oveja y, de vez en cuando, migas de pan; hay coños mamíferos, que están forrados con piel de nutria e hibernan durante el largo invierno; hay coños navegantes, equipados como yates, idóneos para solitarios y epilépticos, hay coños glaciales, en los que puedes dejar caer estrellas fugaces sin causar el menor temblor; hay coños diversos, que se resisten a cualquier clasificación o descripción, con los que te tropiezas una vez en la vida y que te dejan mustio y marcado; hay coños hechos de pura alegría, que no tienen nombre ni precedente y son los mejores de todos, pero, ¿A dónde han ido a derramarse?

El tiempo medido en discos.

La duración de mi camino hacia el trabajo** es de:
El disco completo de The Arcade Fire - Funeral.
Todo el disco de Midnight Juggernauts - Dystopia.
Tres canciones de Nacho Vegas del disco El manifiesto desastre. (Dry martini S.A., Detener el tiempo y Junior Suite)
Duración total: 109 minutos.

El regreso consiste en:
Todo el disco de Sweet Electra - Lying to be sweet.
Disco de Telefon Tel Aviv - Immolate Yourself, completo.
Cuatro canciones de Cut Copy del disco In ghoust colors. (Feel the love, Out there on the ice, Lights and music y We fight for diamonds)
Duración total: 127 minutos. (La culpa es del tráfico)

A este paso, mis tímpanos mutarán y terminaré por quedarme sorda.

annie

Compré dos ceniceros. Uno anaranjado que tiene forma de estrella y el otro polimorfo color verde. Se ven cute. Mi hermana nos dijo que hace poco tuvo un problema (favor de imaginar la palabra problema escrita con negritas y subrayado, que de antemano sé que sería mucho mejor si yo les hiciera el efecto, pero, ustedes saben que las cosas imaginadas a nuestro antojo son mejores a que si alguien más nos las limitara. Siéntase libre de usar la fuente que más le venga en gana) producto de su leve no adicción a los cigarrillos. Una vez que dio el comunicado al matriarcado, lloramos y nos abrazamos y los dos ceniceros recién comprados aparecieron en mi memoria. Lloré más. Aquí es donde el hubiera elegante aparece.

annie