He acusado a mi jefe de hostigamiento. Acoso sexual. Intentó tocarme la nariz. He de aclarar que mi nariz es la zona más erógenea de mi cuerpo. Si me tocan la nariz, aunque sea con la punta de un dedo, me corro. ¡Imaginen que un hombre toque mi nariz! ¿Estornudar? Ni hablar. Además, los óvulos habitan dentro de mis fosas nasales, por eso me sangran tanto. ¡Dios santo! ¿Cumshoot? Gracias, no. ¡Un embarazo no planeado en mis pulmones! ¡Semejante fenómeno sería! Y luego, viene mi jefe con su sonrisa retorcida llena de masilla pidiéndome que por favor le deje tocar mi nariz. ¡No! ¡Aléjese de mí! ¡Nadie quiere tener un orgasmo desafortunado!
annie