Noté que tengo más de un mes sin publicar algo, meh.
Las razones han sido muchas: llego cansada de la escuela/practicas, no tengo nada que decir, no quiero que esto se convierta en mi buzón de quejas personales, comienza a intimidarme el teclado de la computadora, se me olvida lo que iba a escribir, prefiero leerlos por el tuiter, con el tuiter uno se ve obligado a quejarse en tan sólo 140 letras con sus espacios y comas incluidas y etcétera.
Aunque, por si les preocupaba (que estoy segura de que sí y de que no) ya no estoy con mi jefe inútil, ahora estoy con una mujer y me siento mucho mejor, además de que el cambio también incluía un cambio de instalaciones: ahora tengo mi escritorio bonito con un ventanal detrás, computadora bonita y, cada que alguien entra a las oficinas, soy lo primero que ven.
Ergh, ya me acordé cuál es la razón por la que ya no posteo tanto: no quiero que mi vida se reduzca al insulso trabajo. ASCO
Bueno, hablemos de la escuela: ya estoy en exámenes, me fui a un extra, las demás calificaciones son enteramente una maravilla, dudo que esas calificaciones me avalen como persona.
Cuando voy en el camión se me ocurren historias buenísimas, las palabras me fluyen como si fueran las cascadas del Niágara, llego a casa, intento escribirlas, lo pienso y al final: me doy cuenta de que la pereza me está alcanzando.
annie